Mi blog es el blog de un pirao, (y mas o menos). Contiene de todo y de todas las cosas, y sobre todo aquellas cosas que para mi, son interesantes, lo que quiere decir que para tí posiblemente no lo sean. Estas avisado :-)
2018-09-19
MAS MEMORIA HISTÓRICA.
Sí sabes qué había en Auschwitz pero desconoces Albatera, en Alicante , si has oído hablar de Mauthausen pero nadie te ha hablado de Hospitalet de l’Infant (Tarragona) Si alguien te contó que Dachau estaba a 13 km al noroeste de Múnich pero nadie te contó que existió uno igual en Alcalá de Henares (Madrid) Si viste en películas que existió Sachsenhausen, pero nadie te contó que existía Concabella (Barcelona). Si viste películas del bosque de Katin, pero no sabes qué ocurrió en Paracuellos, Si has oído hablar de Adolf Eichmann, pero ignoras qué son los 'trenes de la muerte' de Jaén.
Si has oído hablar de Las leyes de Nuremberg, Pero no le ley de Vagos y Maleantes, ni de La Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas que desató la persecución a los católicos españoles y asesinar a más de 20.000, y un total de más de 7000 religiosos doce obispos y un cardenal.
Si has oído hablar de la Noche de los cristales Rotos, pero nadie te ha contado la quema de la Casa Profesa de los jesuitas
Si has oído hablar del Gueto de Varsovia del de Budapest o el de Cracovia , pero desconoces qué ocurrió en Chorin, Barbastro o Alcañiz
Si sabes quién era Ana Frank, pero no sabes quién fue Florentino Asensio Barroso.
Si ignoras qué eran las 'sacas' del terror rojo, o desconocías cómo la izquierda española y Esquerra Republicana de Catalunya usaron campos de concentración y si no sabes quién era Orlov, Vasili Nikitich Mitrokhin o Stanislav Vaupshasov y que disponían de su propio horno crematorio para deshacerse de los cadáveres de sus víctimas , hornos crematorios que eran usados contra miles de españoles y que los trabajos eran supervisados por un salmantino nacido en 1.910 , miembro del partido Comunista llamado José Castelo Pacheco.
Si Sabes que la Alemania nazi rodeo a su partido nacional-socialista y sus fuerzas de choque, las SA y las S.S. pero que la Republica se rodeó de una Guardia Especial llamada Guardia de Asalto, y que fue la que asesinó a Calvo Sotelo y tiroteó a los asistentes a su entierro, y que no asesinó a Gil Robles, porque advertido había huido de Madrid después de que el 15 de abril José Díaz Ramos, Secretario General del PCE, contestó a una intervención de José María Gil Robles, líder de la CEDA, que “no puedo asegurar cómo va a morir el señor Gil Robles, pero sí puedo afirmar que si se cumple la justicia del pueblo morirá con los zapatos puestos”.
Si te han contado que Franco se alzó en armas el 18 de Julio de 1.936, pero nadie te ha contado que el socialista Largo Caballero hizo las siguientes declaraciones en Alicante, en enero de 1936: "Quiero decirles a las derechas, que, si triunfan, tendremos que ir a la guerra civil declarada. Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas, que nosotros lo realizamos"; en Linares, el 20 de enero de 1936: "La democracia es incompatible con el socialismo"; en el cinema Europa de Madrid, el 10 de febrero del 36: "La transformación total del país no se puede hacer echando papeletas en las urnas..., y que como consecuencia de esto la republica bombardeo Larache y Melilla el día 17 matando a mas de 54 civiles. Y que el mismo día 17 se ordena el asesinato de Franco a través de su primo Ricardo de la Puente Bahamontes y que pudo ser detenido por El militar Sáenz de Buruaga, es que no te han contado la verdad.
Si no te han contado esto, es que quienes te han ocultado la Historia que ahora pretenden blanquear te deben una explicación.
La memoria de un pueblo, y de una nación es su propia dignidad de presente y de futuro. No permitas que la Izquierda te manipule, ni que borre de la memoria colectiva los orígenes
2018-08-30
LA CAMARADERÍA: origen español del término
Su origen viene de cuando los Tercios españoles tenían que prolongar su estancia en algún lugar. Entonces se reunían en grupos de ocho o diez para hacer "camarada" o "camareta". Así lo explica un embajador veneciano:
“Hacen la camarada, esto es, se unen ocho o diez para vivir juntos dándose entre ellos la fe (juramento) de sustentarse en la necesidad y en la enfermedad como hermanos. Ponen en esta camarada las pagas reunidas proveyendo primero a su vivir y después se van vistiendo con el mismo tenor, el cual da satisfacción y lustre a toda la compañía.”
El término que designa universalmente la fraternidad entre soldados, nace de los Tercios Viejos y se expande al resto de Europa.
Las "camaradas" fueron un poderosísimo factor de cohesión interna que diferenciaba a nuestros Tercios de otros ejércitos de la época.
En campaña, la "camarada" se mantenía adaptándose a las nuevas circunstancias desde el esfuerzo solidario de cada uno de sus miembros, estableciéndose cometidos de interés: uno hacía de despensero, otro tesorero, otro buscaba leña, otro cocinaba, otro trapicheaba…etc.
Otra importante función del camarada era la de hacerse cargo del testamento en caso de fallecimiento en combate de uno de los integrantes.
De la raigambre de la institución da idea el que oficiales y Maestres de Campo tenían también sus propias camaradas. La del capitán, formada por soldados viejos bien acreditados y poco pendencieros, añadía la ventaja de mantenerle al tanto de la moral y estado de ánimo de la tropa al mando de la compañía. La del alférez actuaba como una suerte de guarda privada que le protegía de los muchos peligros que implicaba su cometido de portar la enseña durante el combate.
Los más modernos estudios de psicología del combate coinciden en que la motivación profunda del soldado, más allá de los espacios comunes de la patria, los grandes ideales o incluso la bandera, vinculan la implicación en la lucha y la aceptación de los sufrimientos y penalidades a algo mucho más tangible y próximo. En este sentido las camaradas refrendaban a cada combatiente la convicción, constatada en la práctica, de formar parte de algo más grande que ellos mismos.
“Hacen la camarada, esto es, se unen ocho o diez para vivir juntos dándose entre ellos la fe (juramento) de sustentarse en la necesidad y en la enfermedad como hermanos. Ponen en esta camarada las pagas reunidas proveyendo primero a su vivir y después se van vistiendo con el mismo tenor, el cual da satisfacción y lustre a toda la compañía.”
El término que designa universalmente la fraternidad entre soldados, nace de los Tercios Viejos y se expande al resto de Europa.
Las "camaradas" fueron un poderosísimo factor de cohesión interna que diferenciaba a nuestros Tercios de otros ejércitos de la época.
En campaña, la "camarada" se mantenía adaptándose a las nuevas circunstancias desde el esfuerzo solidario de cada uno de sus miembros, estableciéndose cometidos de interés: uno hacía de despensero, otro tesorero, otro buscaba leña, otro cocinaba, otro trapicheaba…etc.
Otra importante función del camarada era la de hacerse cargo del testamento en caso de fallecimiento en combate de uno de los integrantes.
De la raigambre de la institución da idea el que oficiales y Maestres de Campo tenían también sus propias camaradas. La del capitán, formada por soldados viejos bien acreditados y poco pendencieros, añadía la ventaja de mantenerle al tanto de la moral y estado de ánimo de la tropa al mando de la compañía. La del alférez actuaba como una suerte de guarda privada que le protegía de los muchos peligros que implicaba su cometido de portar la enseña durante el combate.
Los más modernos estudios de psicología del combate coinciden en que la motivación profunda del soldado, más allá de los espacios comunes de la patria, los grandes ideales o incluso la bandera, vinculan la implicación en la lucha y la aceptación de los sufrimientos y penalidades a algo mucho más tangible y próximo. En este sentido las camaradas refrendaban a cada combatiente la convicción, constatada en la práctica, de formar parte de algo más grande que ellos mismos.
2018-08-28
Sobre nombres de países
Un poco de culturilla:
El sufijo -ia significa en las lenguas greco-latinas" tierra de". (El -land sajón). Así: Grecia, Italia, Galia, Britania, Lusitania, Hispania, Alemania etc. y nunca debe acentuarse.
La Rae reconoce Rumanía, por la costumbre consagrada y porque los rumanos la pronuncian así.
Parecido argumento el de Turkía.
Naturalmente se soluciona el problema con el consabido "la excepción que confirma la regla".
Nombres de países, (Rae)
Regla: Los nombres propios de continentes, países, ciudades y localidades se escriben con mayúscula inicial: América, Europa, El Salvador, Buenos Aires, Morón de la Frontera.
Si un topónimo incluye como parte constitutiva de su nombre un artículo antepuesto, debe escribirse también con mayúscula inicial: La Paz.
Lo único que puede dar lugar a duda es el caso en que se antepone al nombre del país una denominación como república, reino, etc., ya sea por tratarse de uno de sus nombres corrientes (República Checa, República Dominicana, Reino Unido), ya sea porque se desee utilizar el nombre oficial por el motivo que sea: República Argentina, Reino de España, República Federal de Alemania, Estados Unidos Mexicanos, Confederación Suiza, Gran Ducado de Luxemburgo, Principado de Andorra.
Regla: Cuando los nombre de continentes, países o ciudades son pluriverbales, incluyen en su denominación un sustantivo genérico de carácter geográfico: Cabo Verde> (país), Ciudad del Cabo (país), Islas Cook (país), Países Bajos (país), Mar del Plata ciudad). En estos casos, el sustantivo genérico debe escribirse con mayúscula inicial, a diferencia de aquellos otros en los que funciona como un mero organizador, que debe escribirse con minúscula por no formar parte del nombre propio: la ciudad de Panamá, el país de Gales.
Regla: Se escriben con mayúscula inicial los sustantivos y adjetivos que componen las denominaciones de las federaciones integradas por varios Estados independientes: Unión Europea, Federación Rusa.
Regla: Se escriben con mayúscula inicial los sustantivos y adjetivos que forman parte de las denominaciones de carácter antonomástico que presentan, como alternativa estilística, algunos topónimos: la Ciudad Eterna(Roma), el Nuevo Mundo (América), la Reina del Plata (Buenos Aires). Del mismo modo se comportan las denominaciones abreviadas o las aternativas de carácter coloquial: los Madriles (por Madrid), Barna (por Barcelona), Chaga (por Santiago de Chile).
Regla: Se escriben con mayúscula los nombres que han recibido algunas naciones en ciertos periodos de su historia: la Sublime Puerta (Turquía, en tiempos de los sultanes).
El sufijo -ia significa en las lenguas greco-latinas" tierra de". (El -land sajón). Así: Grecia, Italia, Galia, Britania, Lusitania, Hispania, Alemania etc. y nunca debe acentuarse.
La Rae reconoce Rumanía, por la costumbre consagrada y porque los rumanos la pronuncian así.
Parecido argumento el de Turkía.
Naturalmente se soluciona el problema con el consabido "la excepción que confirma la regla".
Nombres de países, (Rae)
Regla: Los nombres propios de continentes, países, ciudades y localidades se escriben con mayúscula inicial: América, Europa, El Salvador, Buenos Aires, Morón de la Frontera.
Si un topónimo incluye como parte constitutiva de su nombre un artículo antepuesto, debe escribirse también con mayúscula inicial: La Paz.
Lo único que puede dar lugar a duda es el caso en que se antepone al nombre del país una denominación como república, reino, etc., ya sea por tratarse de uno de sus nombres corrientes (República Checa, República Dominicana, Reino Unido), ya sea porque se desee utilizar el nombre oficial por el motivo que sea: República Argentina, Reino de España, República Federal de Alemania, Estados Unidos Mexicanos, Confederación Suiza, Gran Ducado de Luxemburgo, Principado de Andorra.
Regla: Cuando los nombre de continentes, países o ciudades son pluriverbales, incluyen en su denominación un sustantivo genérico de carácter geográfico: Cabo Verde> (país), Ciudad del Cabo (país), Islas Cook (país), Países Bajos (país), Mar del Plata ciudad). En estos casos, el sustantivo genérico debe escribirse con mayúscula inicial, a diferencia de aquellos otros en los que funciona como un mero organizador, que debe escribirse con minúscula por no formar parte del nombre propio: la ciudad de Panamá, el país de Gales.
Regla: Se escriben con mayúscula inicial los sustantivos y adjetivos que componen las denominaciones de las federaciones integradas por varios Estados independientes: Unión Europea, Federación Rusa.
Regla: Se escriben con mayúscula inicial los sustantivos y adjetivos que forman parte de las denominaciones de carácter antonomástico que presentan, como alternativa estilística, algunos topónimos: la Ciudad Eterna(Roma), el Nuevo Mundo (América), la Reina del Plata (Buenos Aires). Del mismo modo se comportan las denominaciones abreviadas o las aternativas de carácter coloquial: los Madriles (por Madrid), Barna (por Barcelona), Chaga (por Santiago de Chile).
Regla: Se escriben con mayúscula los nombres que han recibido algunas naciones en ciertos periodos de su historia: la Sublime Puerta (Turquía, en tiempos de los sultanes).
2018-05-20
Ser español
La joven malagueña Laura Moreno, estudiante de Bioquímica, se ha convertido en todo un fenómeno viral después de que una reflexión suya sobre "ser español" haya sido compartida más de 300.000 veces en la red social Fabebook y haya recibido casi 40.000 comentarios.
Lo curioso, para los estudiosos de las redes sociales, es que la malagueña apenas tenía 400 amigos en Facebook, pero su reflexión, en pleno proceso secesionista, se ha convertido en todo un fenómeno en las redes sociales
Ser español no es llevar la bandera, ni gritar como un berraco frases de odio que espero que no sientas. Tampoco lo es ponerse una pulserita en la muñeca, ni cantar el cara al sol. El concepto de ser español es algo totalmente distinto, o al menos lo debería ser, porque a estas alturas de la historia yo ya no sé qué decirte.
Como española que soy, te voy a contar lo que para mí es ser español:
Ser español es arder cuando arde Doñana o temblar cuando tembló Lorca; es sentarte a escuchar historias de meigas en Galicia y llegar a creértelas; es ir a Valencia y no sentir rabia por leer un cartel en valenciano, sino que te agrade poder llegar a entenderlo y es presumir de que las Canarias nada tienen que envidiarle al Caribe.
Sentirse español es sufrir por no haber podido vivir la movida madrileña, enamorarte del mar al oír Mediterráneo de Serrat, es pedirle borracha a tu amiga catalana que te enseñe a bailar sardanas, querer ir a Albacete para comprobar si su feria es mejor que la de Málaga y sorprenderte al ver lo bonita que es Ceuta.
Para mí ser español es presumir de que en Andalucía tenemos playa, nieve y desierto; sentir casi mérito mío que un alicantino esté tan cerca de un Nobel, pedirle a un asturiano que me enseñe a escanciar la sidra y morirme de amor viendo las playas del País Vasco en Juego de Tronos.
También es española la cervecita de las 13.00, el orujo gallego, la siesta, el calimotxo, la paella, la tarta de Santiago, las croquetas de tu abuela y la tortilla de patatas. Lo son las ganas de mostrarle lo mejor de tu ciudad al que viene de fuera y que tú le preguntes por la suya; es hacerte amiga de un vasco y pedirle que te enseñe los números en euskera, por si pronto vuelves a por 2 ó 3 pintxos; es enorgullecerte de ser el país ejemplo a nivel mundial en trasplantes, de formar parte de la tierra de las mil culturas y de ser los del buen humor.
No hay nada más español que se te pongan los vellos de punta con una saeta o con una copla bien cantá, atardecer en las playas de Cádiz, descubrir casi sin querer calas paradisiacas en Mallorca, hacer el camino de Santiago en septiembre maldiciendo el frío o que Salamanca y Segovia te enseñen que no hay que ser grande para ser preciosa.
Así que, acho, picha, miarma, perla, tronco, tete, mi niño… eso es ser español, lo otro es política. Pero si de política quieres impregnar este concepto, también te vuelvo a decir que te equivocas: porque ser español no es desear que le partan la cara a nadie, es sufrir la situación de paro de tu vecino o el desahucio que has visto en la tele; ser español no es oprimir el SÍ o el NO de toda una comunidad autónoma, es indignarte cuando nos llaman gilipollas con cada nuevo caso de corrupción; ser un buen español es querer que en tu país no haya pobreza, ni incultura, ni enfermos atendidos en pasillos del hospital y, joder, querer quedarte aquí para trabajar y aportar todo lo que, durante tanto tiempo, precisamente aquí has aprendido.
Eso es ser español, o al menos, eso espero.
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Lo curioso, para los estudiosos de las redes sociales, es que la malagueña apenas tenía 400 amigos en Facebook, pero su reflexión, en pleno proceso secesionista, se ha convertido en todo un fenómeno en las redes sociales
Ser español no es llevar la bandera, ni gritar como un berraco frases de odio que espero que no sientas. Tampoco lo es ponerse una pulserita en la muñeca, ni cantar el cara al sol. El concepto de ser español es algo totalmente distinto, o al menos lo debería ser, porque a estas alturas de la historia yo ya no sé qué decirte.
Como española que soy, te voy a contar lo que para mí es ser español:
Ser español es arder cuando arde Doñana o temblar cuando tembló Lorca; es sentarte a escuchar historias de meigas en Galicia y llegar a creértelas; es ir a Valencia y no sentir rabia por leer un cartel en valenciano, sino que te agrade poder llegar a entenderlo y es presumir de que las Canarias nada tienen que envidiarle al Caribe.
Sentirse español es sufrir por no haber podido vivir la movida madrileña, enamorarte del mar al oír Mediterráneo de Serrat, es pedirle borracha a tu amiga catalana que te enseñe a bailar sardanas, querer ir a Albacete para comprobar si su feria es mejor que la de Málaga y sorprenderte al ver lo bonita que es Ceuta.
Para mí ser español es presumir de que en Andalucía tenemos playa, nieve y desierto; sentir casi mérito mío que un alicantino esté tan cerca de un Nobel, pedirle a un asturiano que me enseñe a escanciar la sidra y morirme de amor viendo las playas del País Vasco en Juego de Tronos.
También es española la cervecita de las 13.00, el orujo gallego, la siesta, el calimotxo, la paella, la tarta de Santiago, las croquetas de tu abuela y la tortilla de patatas. Lo son las ganas de mostrarle lo mejor de tu ciudad al que viene de fuera y que tú le preguntes por la suya; es hacerte amiga de un vasco y pedirle que te enseñe los números en euskera, por si pronto vuelves a por 2 ó 3 pintxos; es enorgullecerte de ser el país ejemplo a nivel mundial en trasplantes, de formar parte de la tierra de las mil culturas y de ser los del buen humor.
No hay nada más español que se te pongan los vellos de punta con una saeta o con una copla bien cantá, atardecer en las playas de Cádiz, descubrir casi sin querer calas paradisiacas en Mallorca, hacer el camino de Santiago en septiembre maldiciendo el frío o que Salamanca y Segovia te enseñen que no hay que ser grande para ser preciosa.
Así que, acho, picha, miarma, perla, tronco, tete, mi niño… eso es ser español, lo otro es política. Pero si de política quieres impregnar este concepto, también te vuelvo a decir que te equivocas: porque ser español no es desear que le partan la cara a nadie, es sufrir la situación de paro de tu vecino o el desahucio que has visto en la tele; ser español no es oprimir el SÍ o el NO de toda una comunidad autónoma, es indignarte cuando nos llaman gilipollas con cada nuevo caso de corrupción; ser un buen español es querer que en tu país no haya pobreza, ni incultura, ni enfermos atendidos en pasillos del hospital y, joder, querer quedarte aquí para trabajar y aportar todo lo que, durante tanto tiempo, precisamente aquí has aprendido.
Eso es ser español, o al menos, eso espero.
Publicado por:
Laura Moreno de Lara
https://www.facebook.com/laura.morenodelara/posts/12901249077606712018-04-15
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